Actualizaciones en mi forma de acompañar procesos con Terapia Gestalt en Premià de Dalt
Inicio este nuevo año compartiendo algunas actualizaciones en mi manera de acompañar procesos con la Terapia Gestalt en Premià de Dalt (Maresme).
Son cambios pensados con cuidado, fruto de la experiencia y del deseo de seguir ofreciendo un espacio terapéutico serio, ético y sostenible.
En terapia, el encuadre de trabajo es tan importante como la calidad del encuentro. Un marco claro protege el proceso y permite que el acompañamiento pueda desarrollarse con continuidad y responsabilidad.
Un sistema más claro y organizado
Durante los últimos meses he incorporado un nuevo programa de gestión para organizar las sesiones de terapia Gestalt. Este sistema permite:
reservar sesiones de forma más ágil
gestionar facturación y pagos de manera transparente
llevar un registro más ordenado del proceso terapéutico
Este cambio busca dar mayor claridad, continuidad y cuidado al encuadre terapéutico, algo fundamental para que el trabajo en terapia pueda sostenerse en el tiempo.
Sobre los primeros encuentros
A partir de ahora no ofreceré más primeras sesiones gratuitas.
La experiencia me ha mostrado que, en muchos casos, ese formato atraía a personas poco comprometidas con el proceso terapéutico o con los acuerdos básicos del encuadre.
En su lugar, ofrezco una llamada informativa de 30 minutos, donde:
escucharé brevemente la situación
explicaré cómo trabajo en terapia Gestalt
valoraremos juntos si este acompañamiento puede ser adecuado
El proceso terapéutico comienza cuando existe un deseo real de implicación por ambas partes.
El encuadre también es cuidado
Acompañar procesos terapéuticos implica presencia, responsabilidad y una implicación profunda.
Para que esto sea posible, es necesario sostener normas claras dentro del proceso de terapia.
A partir de ahora:
Las sesiones deben cancelarse con al menos 24 horas de antelación.
En caso contrario, se cobrará el importe completo de la sesión.
Se contemplarán excepciones únicamente en situaciones justificadas, como enfermedad.
Las sesiones deben abonarse en un plazo máximo de 24 horas.
Si se acumulan más de tres sesiones sin abonar, el proceso quedará en pausa hasta regularizar la situación.
Estos límites no buscan castigar, sino proteger el espacio terapéutico y el vínculo de trabajo.
Un nuevo recurso: grabación y transcripción de sesiones
A partir de este año, y siempre bajo firma del consentimiento informado, ofreceré la posibilidad de:
grabar las sesiones mediante herramientas de inteligencia artificial
generar una transcripción de la sesión
dejar constancia más fiel del trabajo realizado
Este material formará parte del registro del proceso terapéutico, al que el cliente podrá acceder.
Se trata de un recurso opcional, pensado para favorecer la continuidad, la reflexión y la integración del trabajo terapéutico.
Para cerrar
Estos cambios responden a una convicción clara:
un buen encuadre no limita el proceso terapéutico, lo hace posible.
Seguiré acompañando con la misma presencia, respeto y compromiso de siempre, desde un marco más claro, cuidado y coherente para todas las partes.